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La Investigación en la Administración Pública: un trabajo de pobres

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Alfonso J. Vázquez Vaamonde
Profesor de Investigación del CSIC

Introducción contextual.

En un mundo globalizado, donde la diferencia de nivel de vida social oscila entre 1€/mes y millones de euros/mes per cápita, es un sarcasmo hablar de pobres en España.

Con nuestro salario mínimo, que subió de 666 €/mes a 800 € al mes, según la propuesta del último Ministro de Trabajo, Lic. Caldera, al compararnos con los ciudadanos de tantos otros países, tenemos que reconocer que, más que ricos, somos cresos.

Pero las comparaciones para ser homologables exigen considerar las circunstancias que rodean lo que se compara. Por ello, lo mejor es echar un vistazo a nuestro entorno, ése que, con desvergüenza, utilizan sesgadamente nuestros políticos para convencernos, contra toda evidencia cotidiana, de lo bien que estamos.

La Tabla I, recoge el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de unos cuantos países europeos. Eso nos permite hacernos una imagen más correcta de nuestra situación.

SALARIO MÍNIMO EN EUROPASalario bruto en euros equivalente a12 pagas anuales (2007)
País SMI
Luxemburgo 1.570
Irlanda 1.403
Reino Unido 1.361
Holanda 1.301
Bélgica 1.259
Francia 1.254
Media UE 1.160
España 666
Portugal 470

Tabla I.- Valor del SMI en algunos países europeos

En la Tabla I faltan muchos países de la Unión, en particular los recién incorporados. Aunque estamos en mejor situación que ellos, la comparación sería inadecuada. Nuestra situación histórica y la socioeconómica son muy distintas. Ya veremos tras 25 años.

Además, toda comparación se hace con los mejores, que son el objetivo a alcanzar. Sólo los mediocres se comparan con los peores. O con la media, que es el consuelo habitual de políticos incompetentes, que no aspiran a más que a su propia mediocridad.

Eso explica el triunfalismo de todos los ministros encargados de la investigación que hemos tenido hasta ahora que, supongo que para demostrar quien lograba el máximo nivel de incompetencia, compitieron muy duramente entre sí.

A título de ejemplo señalaré el caso de una Ministra, hoy Presidente de una Comunidad, que, por ignorar, ignoraba hasta que los investigadores del CSIC fuéramos funcionarios. No fue el menor de sus alardes de ignorancia en su paso fugaz e inútil por el Ministerio

La desbordante satisfacción con la que todos han declarado que hemos conseguido superar la mitad de la media de la inversión de la UE produce espanto. Purismos estadísticos aparte, la mitad de la media nos acerca al 25 %. Pero ningún ministro de Investigación, tampoco ninguna ministra, que aquí la paridad en la torpeza fue un logro, dio jamás esa cifra real: la de nuestra posición en el 25 % del colectivo. Este comportamiento (des)informativo tiene su razón de ser; a mí se me ocurren dos causas:

1.- ninguno se enteró de lo que significaba las cifras que daba, y se creían que la
media de la media era un “valor medio” aceptable.
2.- se enteraron, pero no dieron el dato del 25 %; siempre daban el de la media
de la media para engañarnos y hacernos creer que estábamos mejor.

La disyuntiva entre un ministro tonto y uno malvado es dura. Yo elijo al ministro malvado. Si bien es difícil conseguir algo bueno de alguien malvado, de quien es tonto es imposible por razones intrínsecas: “lo que natura no da, Salamanca no presta”.

¿Qué es ser pobre, legalmente hablando?
Tras este exordio entremos en el asunto: la legislación vigente dice que quien tenga como máximo unos ingresos familiares inferiores al doble del SMI es “legalmente pobre”. La frontera de la pobreza legal está en 2 * 800 = 1.600 €/mes < > 19.200 €/año.

Esa declaración de “pobreza legal” sólo tiene una ventaja: la asistencia letrada gratuita y representación por procurador igualmente gratuita en las reclamaciones legales contra los atropellos de nuestros derechos por nuestros conciudadanos. También, algo más importante por ser mucho más frecuente, contra los atropellos de la Administración.

Pero no olvidemos que también podremos tener esa ventaja si los ingresos fueran algo mayores pero inferiores a cuatro veces el SMI. Entonces no seríamos “pobres legales” de pleno derecho, pero sí “pobres virtuales” si concurriera alguna circunstancia especial: situaciones de enfermedad, deficiencias físicas o psíquicas de los hijos, necesidad de cuidado de familiares todavía mas “legalmente indigentes”. Por tanto, la frontera de “pobreza legal virtual es la de 4 * 800 = 3.200 €/mes < > 38.400 €/año.

Al hablar de “pobres” se suele asociar esa situación económica con la de países en vías de desarrollo o subdesarrollados. Y se une a una total y absoluta falta de profesionalidad en gente que, en la mayor parte de los casos, ha recibido de sus padres lo único que ellos tenían: la pobreza recibida de los suyos en, una sociedad que nunca les dio otras opción.

Analizando nuestro caso podremos comprobar que estamos equivocados. La realidad social es que el número de pobres legales en España, no somos un país subdesarrollado, va en aumento. Más aun entre los funcionarios del Estado todos los cuales son unos profesionales, incluso en los niveles donde se exige la menor cualificación. El aumento del número de “pobres legales en la administración” es, simplemente, escandaloso.

La reciente huelga de los trabajadores de justicia “legalmente pobres” es una tibia demostración de lo escandalosa de una situación que afecta a cientos de miles de familias. Personas que, avergonzadas de su “pobreza legal”, como todos los pobres, que consideran que es su culpa y les da vergüenza ostentarla ocultándola con disimulo.

No es un problema de profesionalidad. Hasta los titulados superiores - ¿somos conscientes que superiores significa los que tienen la máxima cualificación profesional que reconoce España? - son “legalmente pobres”. No virtuales, sino reales. Cualquier mileurista es un “pobre legal”. Es necesario ganara 19.200 €/año para no serlo.

Al descubrir esta realidad legal me sorprendió ver como afectaba a mi entorno próximo:
1.- Son “pobres legales” la inmensa mayoría de los trabajadores del CSIC - este año
estamos de estreno de Agencia; ¡Dios misericordioso tenga compasión de nosotros! – Somos los trabajadores que realizamos la mayor parte de la investigación pública del país, y lo hacemos con un nivel de competencia internacional más que acreditado. Eso no ocurre en ninguno de los países de la UE que están por encima de nosotros en la Tabla I
2.- La mayor parte de los titulados superiores del CSIC, también son “pobres legales”.
Y digo titulados superiores porque no son realmente “trabajadores legales”. Reciben un “salario vergonzante” – le llaman beca para negarles sus derechos sociales como trabajadores que son. Asciende a 1200 €/mes, es decir, 14.400 €/año, ¡antes de impuestos!; i. e., en números redondos, ¾ del SMI.

Así es, si así os parece

Recordando a Pirandello podemos negar una realidad objetiva que permite dos titulares según sea uno del grupo que ve la botella medio llena o la botella medio vacía:

¡Los investigadores en España cobran

el 50 % más del sueldo de un pobre legal!.

Al develar la situación real, este titular dejaría en entredicho la falta de aprecio de esta sociedad por el trabajo intelectual en general y por el de la investigación en particular.

¡El sueldo de un analfabeto absoluto es

el 66 % del que cobra un titulado superior!

Éste sí sería el titular propio de un político español. Y si uno es de esos ciudadanos que tragan lo que leen sin pensar qué significa, abriremos la boca, como los papanatas que demostraríamos ser, orgullosos de ver lo bien que tratamos aquí a los analfabetos.

Esta realidad explica el efecto llamada de inmigrantes que no son titulados superiores. Los titulados superiores españoles emigran a otros países donde cobran mucho más que los trabajadores analfabetos. Por eso cada vez que oigo a algún político que lo que tenemos que hacer es fomentar la inmigración de titulados superiores me muero de risa. Ya están aquí, pero trabajando las unas de empleadas del hogar o paseando ancianos y enfermos; los otros en la construcción como albañiles, soldadores, electricistas, repartidores de pizzas, o “de lo que salga”. El que menos habla bien 3- 4 idiomas.

Siempre hay una disculpa si hay suficiente imaginación

Esta situación, dicen algunos, hasta con satisfacción, es consecuencia del aumento de nivel de vida del país. Esa forma de ver la realidad permitió que en su día el Presidente del Gobierno, Lic. González, dijera que “España estaba muriendo de éxito”. Yo no veo donde está el éxito en que aumente el número de “pobres legales” del país.

Lo que está ocurriendo, lleva ya años ocurriendo sin que a ningún político le importe nada - ¿se han dado cuenta, al menos? - es que estamos siguiendo el mismo camino que siguió la Argentina hace algunos años. Todos recordamos aquella estafa nacional a todos los ciudadanos que se llamó “el corralito”. Pocos años después, Argentina, uno de los países con más recursos alimentarios, salió en las portadas de la prensa mundial porque empezó a haber muertos por hambre, que una cosa viene detrás de otra.

Años de incuria e incompetencia política - hacer las cosas tan mal exige una dedicación plena durante mucho tiempo - hizo desaparecer la clase media; la que había emergido de la pobreza a base de un gran esfuerzo personal y unas políticas sociales durante el medio siglo anterior. En pocos años se la consiguió hacer regresar a su original situación de pobres; esta vez no “pobres legales” sino “pobres reales”; casi miserables.

Por favor, ¡que ningún mala sangre se me alborote y me achaque otra vez que dije lo que ni jamás ni pensé!. No quiero que los sueldos de los “legalmente pobres” sigan siendo bajos para que los de los de la clase media salgan de la franja de la pobreza.

Lo que quiero, evidentemente, es que el sueldo de los “legalmente pobres” vaya aumentando ¡y aun debería hacerlo más deprisa!, veamos si no, donde estamos en la Tabla I. Pero también quiero que los demás salarios también tienen que seguir subiendo, no en la misma proporción, pero sí siguiendo el crecimiento de una asíntota decreciente, que es lo decente. Pero no sólo para los trabajadores, también para los especuladores, los bancos, los accionistas, etc. que se reparten dividendos que crecen, año tras año diez veces más que los sueldos.

Quousque tandem Catilina ....

En la Tabla II, vieja conocida de muchos, hay una información precisa y pormenorizada de la evolución de los salarios casino francais de los trabajadores públicos cuya contemplación , la de la última columna, es lacerante.

Los Gobiernos que han producido este atropello sistemático han sido muchos y de todos los colores. Quizá por eso, porque todos son culpables, ninguno puede llamar la atención del otro sobre lo que sigue haciendo y le permiten que, año tras año, sigan abusando del trabajador público, sea “pobre legal” o menos pobre.

Hay algunos gobiernos que, no contentos con este atropello económico, añaden el atropello moral a los trabajadores públicos. Les reprochan que tiene un puesto de trabajo vitalicio, lo cual es una mentira, pero ocultan que lograron ese empleo en competencia pública en proporción de 10 a 1 o aun de 100 a 1.

Que no trabajan porque no se les puede echar del trabajo, lo cual es otra mentira con la que ocultan que cobran por ser gestores y no gestionan.
Que es mejor sustituirlos por contratados a los que si n trabajan podrían echar, lo cual es otra mentira: el porcentaje de contratados de la Administración publica y de funcionarios que no trabajan y no les pasa nada es lo mismo. Sólo porque los políticos cobran por gestionar, pero no gestionan
Lo que ningún político dice es que quieren tener derecho a contratar porque así podrían enchufar así a familiares, amigos y coleguillas del partido político por la vía del contrato interino y luego por el acceso restringido violando el espíritu de la constitución. Que lo que están proponiendo es regresar al S. XIX, cuando los políticos tenían esas mañas.

Los ciudadanos no se dan cuenta, y nosotros no se lo hacemos ver, es que los funcionarios que no venimos del dedo político, somos su última garantía de sus derechos. Que por cada funcionario corrupto hay diez políticos implicados.

AÑO I.P.C. INCREMENTO DIFERENCIA

SALARIAL PÉRDIDA
1982 14,00% 8,00% -6,00%
1983 12,20% 9,00% -3,20%
1984 11,90% 6,50% -5,40%
1985 8,20% 6,50% -1,70%
1986 8,30% 7,20% -1,10%
1987 4,60% 5,00% 0,40%
1988 5,80% 4,00% -1,80%
1989 6,90% 4,00% -2,90%
1990 6,50% 6,00% -0,50%
1991 5,50% 7,22% 1,72%
1992 5,30% 6,10% 0,80%
1993 4,90% 1,80% -3,10%
1994 4,30% 0,00% -4,30%
1995 4,30% 3,50% -0,80%
1996 3,50% 3,50% 0,00%
1997 2,10% 0,00% -2,10%
1998 2,10% 2,10% 0,00%
1999 2,40% 1,80% -0,60%
2000 4,00% 2,00% -2,00%
2001 3,10% 2,00% -1,10%
2002 4,00% 2,00% -2,00%
2003 2,60% 2,00% -0,60%
2004 3,20% 2,00% -1,20%
2005 3,70% 2,00% -1,70%
2006 2,70% 2,00% -0,70%
2007 4,20% 2,00% -2,20%
Pérdida acumulada 1982 - 2007 Factor 2007/19823,88 Factor 2007/19822,60 Factor de pérdida1,49%

Tabla II.- Estafa salarial acumulada producida por los Gobiernos al trabajador público
Ante esta realidad de una pérdida del 49,9 % del poder adquisitivo, los políticos, en particular los Ministros y Ministras de Educación, todavía tienen la desfachatez de decir que su objetivo es “financiar sólo la investigación de excelencia”.

Algunos Ministros, en su estulticia, dicen incluso que su objetivo es recuperar los cerebros españoles emigrados a otros países. ¿Desde cuando la condición patriótica del investigador mejora la investigación que realiza?. Ése es su reconocimiento de lo poquito que están dispuestos a invertir en I+d+i. Es su renuncia a incorporar cerebros no españoles la que revela lo poco que están dispuestos a invertir en pagar el trabajo por lo que vale.
Con los “salarios de pobres legales” que pagan en España hasta muchos españoles rechazarán regresar. Y es dudoso que vengan los investigadores en patera para investigar en España. Porque, además, no todo es sueldo; también influyen en esta ausencia de pateras de científicos, las demás circunstancias medioambientales de cada centro de trabajo, falta de equipos, de suficiente personal técnico cualificado, de inversiones, etc. Hay que ser “muy español y/o muy morriñoso” para venir a investigar en estas condiciones.

¿Qué hacer?

1.- Lo más recomendable es, como hasta ahora, no hacer nada.
2.- Lo siguiente, que ya es menos recomendable, es plantearse hacer algo.
3.- Un paso más en el camino de lo aun menos recomendable es querer hacer algo.
Decía mi suegro que yo era un “revolucionario postal”. Y tenía razón. Por eso, como
1.- no estoy dispuesto a no hacer nada
2.- me he planteado hacer algo
3.- y he decidido enviar este artículo al Sr. Presidente del Gobierno, Lic. Rodríguez y a
la Sra Ministra, Dra. Garmendia.
Se que el valor de mis reflexiones postales es el que es. Pero también se que:
1.- si el Sr. Presidente del Gobierno, Lic Zapatero recibieran miles de cartas
suscribiendo este documento, u otro similar sobre este mismo particular, la situación variaría
2.- si la Srª Ministra, Drª Garmendia, recibieran miles de cartas suscribiendo este
documento, u otro similar sobre este mismo particular, la situación variaría
3.- Si las redacciones del periódico que uno lee a diario recibieran miles de cartas
suscribiendo este documento, u otro similar sobre este mismo particular, y se atrevieran a publicarlo, la situación variaría.
4.- Pero el inconveniente de hacer algo es el riesgo de frustración por no conseguirlo
5.- Por eso, como decía más arriba:
i.- lo más recomendable es no hacer nada y seguir como hasta ahora,
ii.- dejar que los sindicatos, en su línea habitual, tampoco hagan nada,
iii.- a lo sumo, quejarnos como viejas desdentadas, murmurando por las
esquinas,
iv.- quejarse, jamás protestar, desahoga mucho.
Madrid, 2008-04-15